¿Qué es la hipnosis de carretera?

También conocida como «Fiebre de la línea blanca«, la hipnosis de carretera, describe un estado mental en el que una persona puede conducir un vehículo por largas distancias, sin conciencia plena de hacerlo. Incluso el conductor puede reaccionar a situaciones externas de manera adecuada sin recordarlo.

Algunos expertos lo describen como estados de ausencia, en los que parece que la persona está dormida, a pesar de tener los ojos abiertos.

Se trata de la manifestación de un proceso muy común de la automaticidad, un estado que puede presentarse en otros aspectos de la vida. Esta situación no reviste peligro alguno en acciones como, por ejemplo, ser parte del público de un largo y aburrido discurso, pero al volante de un vehículo puede adquirir un carácter altamente riesgoso.

¿Por qué sucede la hipnosis de carretera?

Por qué sucede la hipnosis de carretera

Al hacer algo de manera rutinaria, el cerebro mecaniza la ruta y las acciones. Este proceso lo ayuda a ser más eficiente y tener menos carga de trabajo, lo que permite al ser humano ocuparse de varias cosas a la vez.

Al tener experiencia al volante, los conductores son capaces de realizar ciertas tareas de manera automática. Cuando la vía es muy conocida el patrón de conducción es predecible pues se conocen perfectamente los cruces, cada bache y señal de tránsito. Por ello se necesita poca concentración para seguir la ruta correctamente, lo que lleva a manejar de manera casi autómata.

Expertos consideran que en estos estados el subconsciente está realizando una acción y la consciencia está realizando otra, como por ejemplo conducir y hablar por el móvil.

¿Cuáles son los factores que pueden propiciar la hipnosis de carretera?

Cuáles son los factores que pueden propiciar la hipnosis de carretera

Expertos en tráfico y psicología coinciden en señalar entre las principales causas de la hipnosis de carretera circular por trayectos rutinarios o monótonos, con un paisaje muy homogéneo.

Otra situación que indican puede incidir es el conducir con fatiga, pues fisiológicamente al estar cansados, la información que llega de manera consciente al cerebro se ve alterada. Además, se relacionan otras circunstancias que favorecen su aparición como conducir solo.

De la misma forma, se ha planteado que la conducción nocturna podría fomentar la hipnosis de carretera, pues la falta de visibilidad de las líneas y el ambiente tranquilo de la noche estimula la sensación hipnótica. De allí el término síndrome de la línea blanca.

Entre los principales factores que pueden conducir a la hipnosis de carretera se encuentran:

  • Conducción por largo tiempo en carreteras largas y monótonas.
  • Puntos brillantes o llamativos como centro de atención, especialmente en vías rectas y largas.
  • Somnolencia o cansancio en el conductor.
  • Reducida fatiga física.
  • Conducción automática.
  • Recorridos frecuentes en la misma vía de manera rutinaria.
  • Largos recorridos en horas de la noche.

¿Cuáles son los peligros de la hipnosis por carretera?

La peligrosidad de este fenómeno tan común es evidente, pues puede afectar la capacidad y el tiempo de reacción. En noches de cansancio, muchos conductores incluso olvidan el trayecto de regreso a casa. Y, aunque el que lleva el volante hace lo que debe hacerse debido al patrón de conducción, no tiene constancia de ello.

Cuando ocurre la también llamada fiebre de la línea blanca, el conductor no recuerda haber realizado determinada maniobra, o incluso haber pasado por alguna parte. Además, la persona que sufre hipnosis de carretera no es consciente hasta que su trance es interrumpido por algo, un sonido, un bache de la vía, o una llamada de teléfono.

Algunos estudios afirman que esta hipnosis es en realidad un estado de relajación de la mente y, en caso de que se presentara una emergencia, el subconsciente podría reaccionar igual de rápido.

Sin embargo, otros expertos indican que en ese estado la reacción ante alguna eventualidad sería más lenta, lo que pone en peligro la seguridad no solo del conductor, sino de los pasajeros, la vía y los que transiten por ella.

Lo cierto es que nunca están de más las acciones para prevenir cualquier accidente de tráfico, por lo que es necesario tomar previsiones para evitar sufrir hipnosis de carretera.

¿Cómo evitar la hipnosis de carretera?

Cómo evitar la hipnosis de carretera

El descanso es vital antes de tomar el volante de un vehículo. Por ello se debe evitar viajar si se está fatigado. Y, antes de hacer traslados largos, se recomienda dormir bien por al menos unas siete horas.

Otro aspecto vital es una hidratación adecuada, pues ayuda a evitar la fatiga. Por ello se recomienda al conductor llevar siempre una botella de agua.

En caso de que el trayecto sea largo, se sugiere hacer paradas de descanso cada dos horas o 200 kilómetros. Parar con relativa frecuencia ayuda a reponer fuerzas y a cortar un poco la rutina del recorrido.

Es importante evitar fijar la mirada en un solo punto, especialmente en vías muy largas y monótonas. Puede resultar efectivo mover la cabeza, mirando hacia distintos puntos de la vía, observando el tráfico y la carretera. Así como, concentrarse en algo distinto a lo habitual y fijarse en los detalles como los coches que van delante, el retrovisor y los letreros en la vía. Esto permite mantenerse alertas, y hará que el conductor se sienta más seguro al tener mayor control del camino.

Aunque la vía sea monótona no se debe caer en la tentación de ir a exceso de velocidad, pues esto aumenta el riesgo de accidentes y puede reducir la capacidad de reacción en caso de cualquier eventualidad.

En la medida de lo posible se recomienda buscar vías diferentes para conducir hacia sitios frecuentes, como el trabajo o el centro de estudio de los niños.

Hipnosis de carretera y accidentes de tráfico

Algunos accidentes de tráfico podrían tener su causa en la hipnosis de carretera, pues el tiempo de reacción entre salir del trance y reconocer el peligro podría impedir por ejemplo frenar a tiempo el vehículo.

Si se deben hacer viajes largos con frecuencia o incluso recorrer la misma vía de manera rutinaria en situaciones de cansancio o estrés, es importante tomar previsiones, y seguir las recomendaciones planteadas. Además, es necesario tener al día el seguro del vehículo, de tal modo que se pueda obtener atención médica ante cualquier siniestro o accidente de tráfico.

De igual forma es recomendable contactar asesores legales especializados, con experiencia en siniestros de este tipo, capacitados para instruirlo con respecto a las indemnizaciones por accidente y otros temas importantes.

Adicionalmente, ante cualquier hecho de circulación que involucre lesiones, es importante conocer las opciones de asistencia sanitaria en accidentes de tráfico.

Un siglo de historia

Cien años alcanzará pronto el término hipnosis de carrera, mencionado por vez primera en un artículo publicado en 1921. En ese entonces se le describía como la conducción realizada en medio de un estado de trance, durante el cual el conductor conduce como autómata, no plenamente consciente, y usualmente enfocado en un punto determinado de la vía.

Ocho años más tarde, en 1929, el estudio “Sleeping With The Eyes Open”, de Walter Miles ahondó en el tema. A mediados del siglo XX en los Estados Unidos sucedieron una serie de accidentes viales sin explicación aparente. Se pensó en el momento que podían ser causados por este fenómeno.

Finalmente, fue en 1963 cuando G.W.Williams acuñó propiamente el término hipnosis de carretera (highway hipnosis). Lo definió como un estado alterado de consciencia, que puede desarrollar disociación hipnótica, llevando a dos niveles de consciencia paralela: la que conduce y la que se enfoca en otros asuntos.

Preguntas frecuentes

Aunque la hipnosis de carretera es un fenómeno común en los conductores, no es un concepto muy conocido. Entender su origen y causalidades resulta muy útil para fortalecer las habilidades en la conducción de vehículos, y reducir las posibilidades de sufrir un accidente de tránsito.

A continuación, presentamos algunas de las preguntas que los conductores se hacen con mayor frecuencia en relación a la hipnosis de carretera.

¿Se puede hacer algo para evitar la hipnosis de carretera?

Sí, son muchas las recomendaciones que podemos seguir para evitar sufrir hipnosis de carretera. Entre ellas se debe evitar conducir fatigado o somnoliento, reducir las posibilidades de manejar por vías monótonas o rutinarias y, en caso de que se deba hacer es necesario mantenerse activo y evitar fijar la vista en un punto fijo. Si es posible también se sugiere evitar hacer trayectos largos de noche y alternar las rutas en caso de viajes rutinarios.

¿Es más frecuente sufrir hipnosis de carretera manejando de día o de noche?

Aunque no hay estadísticas formales que lo confirmen, se cree que es más probable sufrir de hipnosis de carretera en las noches, pues la falta de visibilidad de las líneas y el ambiente nocturno estimula la sensación hipnótica y pueden conducir a la fiebre de la línea blanca.

¿La velocidad incrementa el riesgo de sufrir hipnosis de carretera?

Aunque no hay una relación directa entre el exceso de velocidad y la hipnosis de carretera, es importante recordar que el fenómeno suele presentarse al conducir por vías largas y monótonas, en las que se suele acelerar. Conducir a alta velocidad en estas condiciones puede reducir la capacidad de reacción en caso de cualquier eventualidad.

¿Conducir coche con cambios puede reducir la posibilidad de sufrir hipnosis de carretera?

Conducir un coche de este tipo requiere mayor concentración y hace que el conductor deba estar más activo y pendiente de cambiar la velocidad, por lo que podría reducir la posibilidad de sufrirla. De cualquier forma, con la experiencia al volante se puede llegar a la automaticidad, por lo que siempre es necesario estar alerta.

¿Cuál es el lapso mayor de tiempo recomendado para conducir con seguridad sin parar?

Se recomienda hacer paradas para descansar cada 200 kilómetros aproximadamente o cada dos horas. Hacer esto ayuda no solo a reponer fuerzas, sino además a reducir un poco la rutina del recorrido.

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